Anoche tomé mi primera dosis de Atripla sin mayores complicaciones. No sentí nada al principio, una hora después un ligero mareo como si me hubiera bebido una copa de vino. Nada excepcional. Me dormí enseguida, me desperté dos o tres veces por la noche, pero retomé el sueño con rapidez. Esta mañana, en cambio, me he levantado como si estuviera de resaca; leve dolor de cabeza, aturdimiento, un poco mareado. Un café y una ducha me han ayudado. Noto que me cuesta concentrarme, pero la sensación de sopor disminuye conforme avanzan las horas. Estoy contento de no haber tenido una reacción fuerte en mi primera toma. Espero que las cosas sigan así. Tengo ánimos, como Calaf, creo que venceré.

0 comentarios:
Publicar un comentario